Antes de escribir una línea de código ponemos por escrito el retorno esperado. La fórmula base es simple: horas semanales dedicadas al proceso, por 52 semanas, por el coste hora del equipo, por el porcentaje realmente automatizable.
Lo difícil no es la fórmula
Es estimar el porcentaje automatizable con honestidad. En procesos con excepciones frecuentes rara vez supera el 70%, y prometer más es la forma más rápida de perder la confianza del cliente en el mes tres.
Qué medimos después
El mismo indicador, cada mes, contra la línea base acordada antes de empezar.
